<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://eraseunavez.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Erase       Una  Vez</title><description>&lt;em&gt;Cu&#xE9;ntame un cuento y ver&#xE1;s qu&#xE9; contento me voy a la cama.&lt;/em&gt;</description><link>https://eraseunavez.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Question?</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2011/060601-question-.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2011/060601-question-.php</guid><description><![CDATA[<p>&iquest;Alguien te ha dicho alguna vez (mir&aacute;ndote a los ojos y respirando tu mirada): me gusta pasar el tiempo contigo?</p>]]></description><pubDate>Mon, 06 Jun 2011 01:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>Partido de Tenis</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2011/032901-partido-de-tenis.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2011/032901-partido-de-tenis.php</guid><description><![CDATA[<p>Ya no te quiero como antes. Ahora todo es costumbre. El beso que antes te robaba y que me costaba un te-persigo-por-toda-la-casa-para-darte-un-pescoz&oacute;n-por-ladr&oacute;n y que nos manten&iacute;a espabilados el cari&ntilde;o, ahora ya me da igual. Es un 5-1 en tenis, con el jugador que ha entregado ya el set porque ni&nbsp;saca bien, ni&nbsp;resta&nbsp;y ni le quedan ganas de inventarse puntos ganadores.</p><p>Tampoco me acuerdo de un gesto de tu cari&ntilde;o desde hace dos a&ntilde;os. No hay contactos en la cama. No suena nuestra m&uacute;sica cuando nos miramos ni se huele a azahar cuando nos damos las manos. Tampoco escucho reproches ni palabras que suenen mas altas de lo normal. Nos repartimos algunas tareas de casa y los crios nos quieren.Y reconozco que estas &uacute;ltimas costumbres son de agradecer.</p><p>Eso s&iacute;, estamos m&aacute;s tiempo aporreando el ordenador que paseando. Hace ya tiempo que no viajamos juntos. Yo todav&iacute;a salgo de vez en cuando pero solo. Mis propios viajes. Mis an&eacute;cdotas que no comparto porque no preguntas.&nbsp;</p><p>Pero anoche, los vecinos de la casa de al lado celebraban una fiesta heavy que las paredes no pod&iacute;an contener y que filtraban a nuestro dormitorio de manera muy desagradable. El sue&ntilde;o se fugaba con el ruido de la m&uacute;sica y me llegu&eacute; a enfadar despu&eacute;s de una hora en la cama dando vueltas. Entonces, encend&iacute; la luz de la mesilla y te v&iacute; durmiendo, respiraci&oacute;n pausada y rostro sonriente.</p><p>Te rob&eacute; un beso de los de antes...</p><p>En la frente, eso s&iacute;... pero te lo rob&eacute;.</p><p>Tu, en mitad de tus sue&ntilde;os, me buscaste la mano y barajaste tus dedos con los m&iacute;os y sonreiste a&uacute;n m&aacute;s. Tard&eacute; un poco m&aacute;s en apagar la luz y todo ese tiempo estuve admir&aacute;ndote ("yo no te miro, te admiro", te sol&iacute;a decir entre risas). Me dorm&iacute; pronto.</p><p>Quiz&aacute; sea el inicio de la remontada del segundo set.</p>]]></description><pubDate>Tue, 29 Mar 2011 02:21:00 +0000</pubDate></item><item><title>Pijama de rayas</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2009/040801-pijama-de-rayas.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2009/040801-pijama-de-rayas.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto;"><span style="font-family: Calibri;"><em>Tengo uno de esos pantalones de hospital. Son de algod&oacute;n, con rayas blancas y azules muy finas y desgastados y descoloridos de tanto uso y tantas lavadas. Tienen un cordel de hilo blanco muy largo para sujet&aacute;rtelos a la cintura, porque siempre te los dan grandes, como tres o cuatro tallas m&aacute;s grandes. Y son rabicortos.</em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto;"><span style="font-family: Calibri;"><em>S&iacute;, claro, te puedes quejar diciendo que pareces un esperpento protagonista de alguna pel&iacute;cula de campos de concentraci&oacute;n de la Segunda Guerra Mundial. Pero es que si te quejas, te ponen uno de esos babis gigantes que se anudan al cuello y que te dejan el culo al aire. El peluquero de mi barrio los tiene de color negro, los de los hospitales son blancos, pero en el fondo los dos te dejan con el culo al aire.</em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto;"><span style="font-family: Calibri;"><em>Los rob&eacute; con la esperanza que nadie llevara m&aacute;s semejante aberraci&oacute;n. Adem&aacute;s invit&eacute; a los dem&aacute;s vecinos de planta a que hicieran lo mismo y que propagaran el mensaje entre los nuevos que llegaran, a ver si hab&iacute;a una renovaci&oacute;n de vestuario decente en la Sanidad P&uacute;blica Espa&ntilde;ola.</em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto;"><span style="font-family: Calibri;"><em>Y sin embargo, despu&eacute;s de tanto tiempo conmigo, ahora los miro con otros ojos. Ahora tienen un no s&eacute; qu&eacute;, que me atrae. Son bellos los muy jod&iacute;os. </em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto;"><span style="font-family: Calibri;"><em>Y esta noche me he decidido. Me los pondr&eacute;. Y con mi torso desnudo, me presentar&eacute; al mundo. </em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto;"><span style="font-family: Calibri;"><em>Me tatuar&eacute; con las ceras de mi hijo peque&ntilde;o una calavera en el pecho, cuidando no dejar demasiados pelos en ellas por si luego le da asco. Los ojos de la calavera coincidir&aacute;n con mis pezones y la boca con mi ombligo, claro. </em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto;"><span style="font-family: Calibri;"><em>Con un trapo del polvo (resto de una antigua jarapa escandalosamente coloreada) me har&eacute; una cinta para el pelo que oculte bien mi calva de monje franciscano. </em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto;"><span style="font-family: Calibri;"><em>Ir&eacute; descalzo, aunque apeste sin plantillas devorolor que me protejan.</em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto;"><span style="font-family: Calibri;"><em>Y meter&eacute; para adentro todo lo que pueda la barriga.</em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto;"><span style="font-family: Calibri;"><em>Pretendo as&iacute;, adem&aacute;s de presentarme al mundo como antes he dicho, tener una noche ardiente con mi mujer, que hace ya tiempo que est&aacute; sosona. </em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto;"><span style="font-family: Calibri;"><em>Ma&ntilde;ana os cuento. Deseadme suerte.</em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto;"><span style="font-family: Calibri;"><em>&nbsp;</em></span></p>]]></description><pubDate>Wed, 08 Apr 2009 02:42:00 +0000</pubDate></item><item><title>Gotas de vida</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2009/040701-gotas-de-vida.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2009/040701-gotas-de-vida.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto; line-height: normal;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><em>Poco m&aacute;s o menos la frase era as&iacute;. </em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto; line-height: normal;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><em>Hay personas que entran en tu vida destinadas a salir de ella. Aunque las quieras y las abraces muy fuerte, lo &uacute;nico que consigues es que tarden un poco m&aacute;s en irse. </em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto; line-height: normal;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><em>Y ahora digo yo. </em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto; line-height: normal;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><em>A veces su estancia con nosotros es tan s&oacute;lo de unos meses, y en esos casos te das cuenta que son esas gotas de vida que te regala el destino y que te llevar&aacute;s a todas partes grabadas a fuego en tu retina y en tu alma.</em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm auto; line-height: normal;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><em>Ayer descolgu&eacute; del armario de mis sue&ntilde;os, la camiseta del recuerdo. Estaba entre otras, remezclada <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span>con las de mis posibles futuros y con las de mis vidas anteriores. Y en un bolsillo encontr&eacute; una de estas gotas de vida. Mari Jose. Tan solo puedo hablar del suave dulzor que me llenaba el pecho al despertar esta ma&ntilde;ana.</em></span></p>]]></description><pubDate>Tue, 07 Apr 2009 10:13:00 +0000</pubDate></item><item><title>Mi desesperaci&#xF3;n</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2009/020101-mi-desesperacion.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2009/020101-mi-desesperacion.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: helvetica;"><em>Estaba sentado en una de esas alargadas helader&iacute;as rectangulares que sobreviven en los picos esquinas de pueblos de sol y playa. Un gran mostrador, recubierto de arriba a abajo de espejos limpios como patenas, corr&iacute;a de un lado al otro del local. Las mesas se situaban frente al mostrador, de modo que, todos los que est&aacute;bamos sentados, nos reflej&aacute;bamos en ellos<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>brillantes bajo la excesiva iluminaci&oacute;n del local. </em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: helvetica;"><em>Delante de m&iacute;, en una mesa contigua, un hombre y una mujer, cuarentones ya, conversaban animadamente. </em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: helvetica;"><em>Pod&iacute;a ver la cara del hombre fumando sus cigarrillos hasta la boquilla, mirando sin ver el otro lado del bar, para as&iacute; reconcentrarse en la historia que estaba contando. Me ofrec&iacute;a su perfil y as&iacute;, sin necesidad de espejo que reflejara su imagen, pude distinguir sus cejas espesas y canosas, su nariz romana absorbiendo en cada calada profunda, los restos de humillo que se desprend&iacute;an de la punta abrasada de su cigarro y los gestos tan expresivos de sus grandes manos que, suavemente, pintaban en el aire las palabras que resbalaban de sus labios.</em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: helvetica;"><em>La mujer me ofrec&iacute;a generosamente su espalda. Llevaba un vestido sensual, muy ce&ntilde;ido y alegre, lleno de rosas, rojos y limones sobre crema. Una cabellera casta&ntilde;a quemada por las horas de playa se le descolgaba ligera como mi sofocada imaginaci&oacute;n. Por debajo de la mesa, el vestido dejaba entrever unas pantorrillas morenas, duras y bien torneadas. </em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: helvetica;"><em>La mujer, con movimientos flexibles de querer fundirse en su pareja, jugaba a d&eacute;jame acercar, que me alejo. Continuamente cruzaba y descruzaba las piernas, se desplazaba unos cent&iacute;metros de su asiento y se distorsionaba hacia el hombre. </em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: helvetica;"><em>Me enganch&oacute; como me enganchan y me alimentan las puestas de sol limpias o los amaneceres de rayos de sol naranjas prisioneros entre nubes que poco a poco se liberan y explotan brillantes de color. Y as&iacute; pude alimentarme de sus interminables piernas cruzadas acompasadas en ligeros temblores r&iacute;tmicos, pude alimentarme de sus caderas voluptuosas que se aplastaban arrastr&aacute;ndose por el asiento de la silla y por fin, pude alimentarme con la &rdquo;S&rdquo; torcida de su espalda cuando se venc&iacute;a hacia el o&iacute;do imperturbable de su pareja y se recostaba cara con hombro, como buscando un suave colch&oacute;n de plumas en el seno de su hombre. </em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: helvetica;"><em>No alcanc&eacute; a verle la cara. Pens&eacute; que, como los espejos eran grandes, al final se la descubrir&iacute;a, as&iacute; que dej&eacute; que el tiempo hiciera su trabajo. </em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: helvetica;"><em>Pero no aguant&eacute;. Me pudo la impaciencia.</em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: helvetica;"><em>Mov&iacute; la cabeza hacia todos los lados buscando el reflejo que me ense&ntilde;ara su imagen. No hubo manera. Desplac&eacute; con disimulo la silla hacia un lado para abrir el &aacute;ngulo de visi&oacute;n pero su cara se me negaba. La mov&iacute; un poco m&aacute;s hacia el otro lado sin llamar demasiado la atenci&oacute;n, a riesgo de romper la magia del momento, pero tampoco.</em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: helvetica;"><em>Me puse enfermo de imaginaci&oacute;n cuando el espejo me devolvi&oacute; el apret&oacute;n de manos que le dio ella por debajo de la mesa. Fue una b&uacute;squeda desesperada por entre los pantalones, b&uacute;squeda ciega, de palpar hasta encontrar la mano de &eacute;l y atesorarla con cari&ntilde;o entre las suyas.</em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: helvetica;"><em>Hice un nuevo intento. Tir&eacute; las llaves al suelo ahogado por la impaciencia de firmar ese cuerpo con un rostro relleno de amor y ojos l&aacute;nguidos y las recog&iacute; buscando desesperado su cara. Pero mi mal disimulado acto s&oacute;lo cosech&oacute; una silenciosa ojeada de reproche de un hombre molesto que me hizo acobardar y bajar la mirada arrepentido de una intrusi&oacute;n que fue in&uacute;til porque el espejo, al fin y al cabo aliado de esa pareja, me neg&oacute; su semblante.</em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: helvetica;"><em>Entonces el hombre se removi&oacute; en su asiento y le susurr&oacute; a la mujer una sonrisa, un beso y una caricia. Se levantaron, pagaron y se fueron. En su espalda se llev&oacute; escrita mi desesperaci&oacute;n. Seguro que cuando ella lade&oacute; su cabeza hacia &eacute;l, le tuvo que devolver la sonrisa.</em></span></p>]]></description><pubDate>Sun, 01 Feb 2009 20:51:00 +0000</pubDate></item><item><title>En tus sue&#xF1;os</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2008/101801-en-tus-suenos.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2008/101801-en-tus-suenos.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="color: #00008e; font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><em>Tengo la mala costumbre de despertarme en tus sue&ntilde;os.</em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><em><span style="color: #00008e;"><span><span><span><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><span>No s&eacute; si sabes que me encanta la m&uacute;sica de fondo que sintonizas: </span><span>Hoy canta Sandrine Kimberlain. Bajas la mirada. Sonr&iacute;es ausente mientras canta. Me gusta observarte cuando crees que nadie te vigila. <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span>Bruscamente has cambiado de color de cielo. Hoy, de violeta brillante, te has ido a azul vaquero, no s&eacute; si es porque has comenzado a hablar en sue&ntilde;os, los dem&aacute;s pueden escucharte y te da miedo desnudarte demasiado&hellip; o porque he comenzado a perseguirte en mitad de una guerra contra m&iacute;. Te he dado la mano y sin dudarlo, me la has arrancado para d&aacute;rsela de comer a unos p&aacute;jaros que te buitreaban desde el comienzo del sue&ntilde;o. No has hecho caso de mis chistes de mancos y te has largado con tu amiga la triste mientras le re&iacute;as las gracias. Luego ha aparecido nuestro nene y su cabeza se ha convertido en un surtidor de gasolina del que s&oacute;lo sal&iacute;an besos. Besos de cari&ntilde;o, besos insistentes, besos apremiantes, besos agobiantes, besos pesados, besos cargantes, besos odiosos. Huyes. Te alcanzo y te pregunto si quieres navegar. Te hundes en la tierra para esquivarme, pero sigo el rastro de tu canci&oacute;n y te doy uno de mis ojos, encerrado en un juguete, un suave peluche de terciopelo de barro. Lo has dejado caer y se ha hecho trizas. Despliegas las alas para escapar volando. Te escoltan tus amigos los p&aacute;jaros-buitre. Para despistarlos les ofrezco media pierna. Te cuento chistes de cojos, pero te evaporas a una nube junto a tu amigo el desconsolado que te piropea con historias divertidas y que te arrancan sonrisas de lujo. Te localizo durmiendo en una cama y me acerco con sigilo porque quiero despertarte con sa&ntilde;a. Pero no te sorprendo. Eres t&uacute; la queme sorprendes a m&iacute;, porque ya est&aacute;s despierta y cuando te giras alzas tus dedos y me despegas la cara. No hay sangre. Siento lo mismito que siento al explotarme una espinilla rebosante de pus. Te la pones. Me r&iacute;o porque te falta un ojo. Por primera vez en todo el sue&ntilde;o me sonr&iacute;es, aunque lo hagas con mi cara. Y ahora&hellip;</span></span></span></span></span></span></em></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="color: #00008e; font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><em>Te despiertas.</em></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="color: #00008e; font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><em>Me despierto.</em></span></p><p class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="margin: 0cm 0cm 0pt 36pt; text-indent: -18pt; mso-list: l0 level1 lfo1;"><em><span style="color: #00008e;"><span><span><span><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><span style="mso-bidi-font-family: Calibri;"><span style="mso-list: Ignore;"><span>-</span><span style="font: 7pt "><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span></span></span><span>&iquest;Qu&eacute; tal la noche? &iquest;Has descansado?</span></span></span></span></span></span></em></p><p class="MsoListParagraphCxSpLast" style="margin: 0cm 0cm 10pt 36pt; text-indent: -18pt; mso-list: l0 level1 lfo1;"><em><span style="color: #00008e;"><span><span><span><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><span style="mso-bidi-font-family: Calibri;"><span style="mso-list: Ignore;"><span>-</span><span style="font: 7pt "><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span></span></span><span>Bien, bien, ya sabes, como siempre&hellip;</span></span></span></span></span></span></em></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="color: #00008e; font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><em>&nbsp;</em></span></p>]]></description><pubDate>Sat, 18 Oct 2008 03:18:00 +0000</pubDate></item><item><title>Ojitos tienes</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2008/021101-ojitos-tienes.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2008/021101-ojitos-tienes.php</guid><description><![CDATA[<p>Rodeo nucas apasionantes queriendo descubrir miradas vitales, con chispa, de esas que te lanzan un "me gustas y te sonr&iacute;o con los ojos que has buscado porque con los labios ser&iacute;a mucho descaro y a mi edad no estoy para descaros... lo siento". </p><p>Me engancho a miradas tristes de las que se resbala un "... y a t&iacute; qu&eacute; te importa lo que sufro o dejo de sufrir. No me mires as&iacute; que mi vida no es tuya... No me mires..."</p><p>Me sobresalto cuando una mirada se escapa entre el resquicio cada vez m&aacute;s peque&ntilde;o de las puertas de un ascensor cerr&aacute;ndose, dispuesta a huir de la formalidad de su due&ntilde;a y robarme el paso que doy hacia un lado para mantenerla&nbsp;unida a m&iacute;,&nbsp;hasta que inevitablemente se corta cuando la puerta se acaba de cerrar y el ascensor inicia viaje a los pisos de abajo.</p><p>Me cuesta deshacerme del abrazo que me dieron unos ojos rellenos de azul l&iacute;quido, casi hielo y que me dieron esquinazo en la pen&uacute;ltima parada del tranv&iacute;a.</p><p>Y sobre todo me inquietan los que veo cada ma&ntilde;ana en la otra dimensi&oacute;n, aquellos que viven tras el espejo del cuarto de ba&ntilde;o, que me persiguen en el espejo puzzleado del recibidor y me rematan en el espejo del retrovisor del coche. Porque no reconozco&nbsp;esos ojos que me observan. Porque solo siento que no sienten. Porque se dispersan y huyen de los dem&aacute;s.</p>]]></description><pubDate>Mon, 11 Feb 2008 01:58:00 +0000</pubDate></item><item><title>Feliz 2008</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2007/122501-feliz-2008.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2007/122501-feliz-2008.php</guid><description><![CDATA[Os deseo a <a href="mailto:tod@s">tod@s</a>&nbsp;unas muy felices fiestas]]></description><pubDate>Tue, 25 Dec 2007 21:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>La pizarra</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2007/102101-la-pizarra.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2007/102101-la-pizarra.php</guid><description><![CDATA[<p><strong>-&iquest;Y nunca te ha gui&ntilde;ado el ojo&nbsp; la pizarra para que le dejaras un mensaje? Eh, que tambi&eacute;n sabe hablar...</strong></p><p><strong>-Pues no. La pizarra est&aacute; ah&iacute;. Es negra y pesa mucho. Pero no se mueve, ni gui&ntilde;a ojos, ni habla, ni nada.</strong></p><p><strong>-No la has mirado bien. Ven...</strong> (me cogi&oacute; del brazo y me sac&oacute; al pasillo). <strong>Ahora vas a entrar y pegas la oreja en el centro de la p&igrave;zarra,&nbsp; a ver si escuchas algo de lo que te diga . O mejor deja que te lleve yo,&nbsp;pero con los ojos&nbsp;bien cerrados para que sepa que est&aacute;s muy concentrado en lo que te dice... muy concentrado.&nbsp;A ver si la oyes.&nbsp;Tienes que cerrar los ojos... cerrarlos y tenerlos bien apretados para que ella vea que s&oacute;lo puede hablar contigo, que no le vale con gui&ntilde;ar el ojo... Y&nbsp;seguro que&nbsp;cuando empieze a hablar, la escuchas.</strong></p><p><strong>-&iquest;Y de qu&eacute; habla?</strong></p><p><strong>-Anda, calla y cierra los ojos, que te llevo.</strong></p><p><strong>-Bueno, vale...Mira c&oacute;mo los cierro... &iquest;As&iacute; de apretados?</strong> (y otra vez, del brazo, me sirvi&oacute; de Lazarillo y me dej&oacute; justo delante de la pizarra)</p><p><strong>-Calla y pega la oreja.</strong></p><p><strong>-&iquest;As&iacute;?</strong></p><p><strong>-No... M&aacute;s fuerte...</strong></p><p><strong>-&iquest;As&iacute;&iacute;&iacute;&iacute;&iacute;?</strong> (y empujaba con la oreja, la cara y el pelo de mi perfil de ojos cerrados contra la pizarra)</p><p><strong>-S&iacute;&iacute;&iacute;, as&iacute;&iacute;&iacute;&iacute;...</strong></p><p>Pero la pizarra segu&iacute;a muda. Tan s&oacute;lo escuch&eacute;&nbsp;un rumor de risas contenidas de mis compa&ntilde;eros. Seguro que estaban pensando&nbsp;que estaba loco al apoyar de esa forma la cabeza contra la pizarra, como si la quisiera romper... Hasta que,&nbsp;cansado de la mudez de la pizarra, me separ&eacute; de ella, protestando, al centro de la clase.</p><p><strong>-Aqu&iacute; no se oye na de n&aacute;.</strong>&nbsp;&nbsp;Y abr&iacute; los ojos. Y todos estallaron en risas. Me volv&iacute; a la pizarra y entend&iacute; la tomadura de pelo. </p><p>Mientras estaba en el pasillo dej&aacute;ndome convencer, alg&uacute;n conchavado pint&oacute; un c&iacute;rculo blanco de tiza y cuando apoy&eacute; la cabeza en la pizarra, me ensuci&eacute; tanto de polvo blanco que parec&iacute;a que me hab&iacute;an rociado de harina.</p><p>Me encog&iacute; de hombros y me sent&eacute;... Y entonces fu&eacute; (os lo puedo jurar) cuando la pizarra me gui&ntilde;o un ojo.</p><p>As&iacute; que me levant&eacute; y, sin ser original, que no estaba yo, con toda la clase ri&eacute;ndose a mand&iacute;bula batiente, para ser original, le dej&eacute; este mensaje: <strong>"Paren el mundo que me bajo"</strong></p>]]></description><pubDate>Sun, 21 Oct 2007 02:03:00 +0000</pubDate></item><item><title>Feliz verano</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2007/070701-feliz-verano.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2007/070701-feliz-verano.php</guid><description><![CDATA[<p>"&Eacute;rase una vez"&nbsp;se me ha convertido en&nbsp;un huerto que, aunque&nbsp;ahora mismo lo tengo bastante descuidado, siempre me ha dado satisfacciones, y la mayor de ellas es la satisfacci&oacute;n de conocer los pensamientos y los sentimientos de muchas personas que se encuentran al otro lado de mi pantalla, asomados a la suya propia y conectados por este milagro que es internet.</p><p>Por eso &iexcl;&iexcl;&iexcl;&iexcl;GRACIAS!!! y desearos a <a href="mailto:tod@s">tod@s</a> un feliz verano.</p><p>Hasta siempre</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sat, 07 Jul 2007 11:43:00 +0000</pubDate></item><item><title>Teor&#xED;a</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2007/052401-teoria.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2007/052401-teoria.php</guid><description><![CDATA[<p>Me s&eacute; la teor&iacute;a </p><p>y a veces tambi&eacute;n la pr&aacute;ctica. </p><p>Y hay que ver c&oacute;mo anhelo </p><p>un poco de mala leche </p><p>para acercarme mejor a la vida.</p>]]></description><pubDate>Thu, 24 May 2007 20:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>Encuentros</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2007/050501-encuentros.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2007/050501-encuentros.php</guid><description><![CDATA[<p>Voy encontr&aacute;ndome cosas por ah&iacute;.</p><p>De beb&eacute; me encontr&eacute; un chupete debajo de la almohada y me gust&oacute;. A la vista de ese tesoro y como hace cualquiera al que le ha sonre&iacute;do la diosa fortuna, persegu&iacute; la suerte en el mismo lugar en que la encontr&eacute; la primera vez, as&iacute; que durante a&ntilde;os siempre busqu&eacute; chupetes bajo las almohadas.</p><p>De ni&ntilde;o, encontr&eacute; una estampa en una mesa y me gust&oacute; as&iacute; es que busco desde entonces estampas en todas las mesas.</p><p>De adolescente, un bal&oacute;n detr&aacute;s de una puerta y me gust&oacute; as&iacute; es que busco siempre detr&aacute;s de cada puerta que abro otro bal&oacute;n.</p><p>De joven, un bol&iacute;grafo dorado en la carpeta de los apuntes y me gust&oacute;, as&iacute; que ahora busco en cada carpeta de apuntes bolis aunque no sean dorados.</p><p>De mayor en la playa, una cadena de plata eslabonada con anillos esbeltos y me gust&oacute;, y ahora me paso las horas muertas buscando pulseras en todas las playas.</p><p>Ayer v&iacute; un reflejo arco iris en la taza del wc y me gust&oacute;. As&iacute; que he ido a comprarme unas cuantas cajas de guantes de pl&aacute;stico largos para cuando vaya a restaurantes, cafeter&iacute;as, gasolineras y casas de amigos.</p>]]></description><pubDate>Sat, 05 May 2007 02:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>Hablando conmigo mismo</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2007/041901-hablando-conmigo-mismo.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2007/041901-hablando-conmigo-mismo.php</guid><description><![CDATA[<p>Estos días me dije muchas veces que lloramos por lo bueno que perdemos. </p><p>Luego me dije que sí, que lloramos por lo bueno que perdemos pero que al final siempre aprendemos a vivir con lo que la vida nos deja.</p><p>Y ahora me digo que esto es la enfermedad de la edad y que no se si tengo ganas de sobrevivir... y luego, sacudo la cabeza y sigo preparándome los 300 gramos de ensalada. </p>]]></description><pubDate>Thu, 19 Apr 2007 01:44:00 +0000</pubDate></item><item><title>Mentiras verdaderas</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2007/040401-mentiras-verdaderas.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2007/040401-mentiras-verdaderas.php</guid><description><![CDATA[<p>Tengo cien mentiras escondidas y cuando las descubras ya tendr&eacute; cien m&aacute;s. </p><p>La primera de todas es una mentira de verdad y la segunda es una verdad de mentira y por m&aacute;s que quieras nunca sabr&aacute;s si lo que te digo es lo primero que digo o es lo segundo, es decir si te miento de verdad o si te hablo con el coraz&oacute;n aunque te mienta.</p><p>As&iacute; advertida ya te puedo decir que te amo o que te odio, que eres mi sol o mi infierno, que te quiero hasta gritar al viento cuando me estalla el coraz&oacute;n o que me consume mi sombra y ya no me quedan nada m&aacute;s que estos dos dedos para escribirte que te amo y que te odio, que eres mi sol o mi infierno y que te quiero hasta gritarle al viento que no s&eacute; gritar con fuerza nada m&aacute;s que la verdad. La m&iacute;a. Que te quiero aunque no te dejes querer. Que te amo aunque lo sepas y no quieras que te quiera as&iacute;.</p>]]></description><pubDate>Wed, 04 Apr 2007 11:12:00 +0000</pubDate></item><item><title>Sabio</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2007/032401-sabio.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2007/032401-sabio.php</guid><description><![CDATA[<p>A veces hablo demasiado, a destiempo, incongruente.</p><p>A veces miro fijo, descarado, impertinente.</p><p>A veces s&oacute;lo escucho lo que quiero escuchar, egoista, egoc&eacute;ntrico.</p><p>Otras veces ni hablo, ni miro, ni escucho, lo que me convierte en interesante, en misterioso o en sabio. </p>]]></description><pubDate>Sat, 24 Mar 2007 02:55:00 +0000</pubDate></item><item><title>La gota</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2007/031801-la-gota.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2007/031801-la-gota.php</guid><description><![CDATA[<p>Erase una vez una gota de agua que jam&aacute;s hab&iacute;a visto el mar.</p><p>Y lo intent&oacute; de mil maneras y s&eacute; de algunas en que casi lo consigui&oacute;. Ver&eacute;is: Una vez, el sol la ayud&oacute; a subir a una nube y pactaron con el viento veloz del norte, el m&aacute;s fr&iacute;o e implacable, para viajar r&aacute;pido, pero cuando se encontraban justo encima del mar y se descolg&oacute; alegre, impaciente por sentir la blancura de su espuma, una veloz gaviota se la trag&oacute; y huy&oacute; vertiginosamente hacia los acantilados altos de una isla donde la gota fue defecada en la tierra, absorbida por una ramita de tomillo y liberada de nuevo al aire, pero ya sin peso, et&eacute;rea. Flot&oacute; tantos kil&oacute;metros que se mare&oacute; y perdi&oacute; el sentido y la oportunidad de su deseo. </p><p>Otra vez, all&aacute; en los lejanos p&aacute;ramos del Sur, una noche sinti&oacute; fr&iacute;o y al d&iacute;a siguiente se despert&oacute; siendo una gota-hielo inm&oacute;vil en mitad de una gran monta&ntilde;a de gotas-hielo inm&oacute;viles, y se ilusion&oacute; porque todos saben que los bloques de hielo gigantes de los que formaba parte, se desprend&iacute;an y viajaban flotando por el mar hacia el c&aacute;lido ecuador y poco a poco se derret&iacute;an y todas las gotas-hielo terminaban cambiando a gotas-agua de mar. Y cuando ya formaba parte de la grieta del iceberg, y sonre&iacute;a a la ilusi&oacute;n de verse convertida en mar, el destino quiso que la gota se quedara en el lado malo de la grieta. Luego un poco de calor, lo suficiente para verse otra vez et&eacute;rea, y luego entre nubes y arrastrada al interior de los continentes</p><p>Hubo una vez m&aacute;s: regando &aacute;rboles, logr&oacute; no ser atrapada por sus ra&iacute;ces y pudo huir hacia una corriente subterr&aacute;nea que la llev&oacute; a la b&oacute;veda de una cueva. All&iacute; se precipit&oacute; por una peque&ntilde;a catarata a un r&iacute;o enorme y la sonrisa le volvi&oacute; a pintar el alma y se llen&oacute; de la emoci&oacute;n de verse entre remolinos de r&iacute;o juguet&oacute;n porque, como todas las gotas saben, los r&iacute;os van directos al mar. Pero se despist&oacute;, naveg&oacute; cerca de la orilla, una noria la rapt&oacute; y el destino le volvi&oacute; a negar sus deseos. </p><p>Por &uacute;ltimo, tambi&eacute;n s&eacute; que lo intent&oacute; siendo lagrima de una amante despechada, que aliviaba su dolor caminando descalza por la playa justo a la orilla del mar. Desde los ojos, a punto de saltar, se sent&iacute;a mal porque era una l&aacute;grima feliz, pero es que pod&iacute;a ver c&oacute;mo reventaban las peque&ntilde;as olas a los pies de su due&ntilde;a. Y al fin cay&oacute;. Pero una r&aacute;faga de viento malintencionado ulul&oacute; en sus o&iacute;dos y sinti&oacute; c&oacute;mo la empujaba hacia el vestido de la mujer y se diluy&oacute; entre los hilos de un suave tejido vaporoso.</p><p>S&eacute; que anda luchando por conseguir su deseo negado tantas veces y os aseguro que la he buscado por todo el mundo. Pero cuando pregunto por ella nadie sabe d&oacute;nde est&aacute; y yo no la distingo porque, como todos sab&eacute;is, son todas iguales... Aunque hubo una vez que cre&iacute; ver diminutas l&aacute;grimas en una l&aacute;grima.</p>]]></description><pubDate>Sun, 18 Mar 2007 01:21:00 +0000</pubDate></item><item><title>Noches de Verano</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2007/031001-noches-de-verano.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2007/031001-noches-de-verano.php</guid><description><![CDATA[<p>Sentado en un rinc&oacute;n de la cama miro desganado las zapatillas aparcadas debajo de un coj&iacute;n y me hurgo con dedos perezosos la mollera. Toca dormir dentro de un momento pero me niego a perder unos gramos de noche, as&iacute; que aguanto una vidriosa ojeada durante algunos segundos a mis pies, y casi sin querer se me escapa un cerrar de p&aacute;rpados. </p><p>Un truco que uso cuando quiero dormir y mis malos presentimientos no me dejan y me quieren convecer que resista, (pobre de t&iacute; si te duermes porque nos vamos a transformar en peligrosa pesadilla), es sacud&iacute;rmelos de la cabeza a base de imaginarme tumbado en una playa de arena fina, regado de sol y de espuma de mar, sujet&aacute;ndome las ganas de flotar entre aguas turquesa, derriti&eacute;ndome gota a gota de sudor, encadenado a la &uacute;ltima historia de mi vida de la que arranco palabra a palabra una sensaci&oacute;n de paz, una sonrisa de placer y una alegr&iacute;a inmensa por ser capaz de so&ntilde;ar de esa forma mi vida.</p><p>Entro as&iacute; por la puerta de atr&aacute;s en mis mejores sue&ntilde;os, y me dejo llevar por caricias, miradas, besos y borbotones de cari&ntilde;o. </p><p>Pero a veces no funciona. Y entonces sin recurrir a ning&uacute;n truco dejo pasar los segundos canci&oacute;n a canci&oacute;n, y me agoto buscando en el techo del dormitorio sombras que me solucionen la falta de im&aacute;genes de sue&ntilde;os como cuando miras las nubes que cargan un cielo espeso y les buscas parecidos de algod&oacute;n. O me hago preguntas est&uacute;pidas como por qu&eacute; so&ntilde;amos en color si con los ojos cerrados no dejamos pasar la luz, o por qu&eacute; tengo la man&iacute;a de mirar sin pesta&ntilde;ear a la gente y querer hurgar en sus pensamientos e inventarme sus vidas, proyectos, idas y venidas, o por qu&eacute; me gusta quedarme en el chiringuito del N&aacute;utico con un cubata de Legendario y cola en vaso ancho disfrutando de fresco y de m&uacute;sica.</p>]]></description><pubDate>Sat, 10 Mar 2007 03:49:00 +0000</pubDate></item><item><title>Camale&#xF3;n</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2007/010501-camaleon.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2007/010501-camaleon.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Ayer, cuando me iba a la cama, tropec&eacute; con un disfraz de camale&oacute;n en el comedor. Nadie lo hab&iacute;a visto durante el rato que estuvo desparramado en la alfombra. Claro, porque &iquest;qui&eacute;n, en su sano juicio, puede ver un traje de camale&oacute;n? Y si supon&eacute;is que me lo prob&eacute; acert&aacute;is. Era de la talla XL, de esos que ceden y se ajustan, y aunque me ven&iacute;a un poco estrecho, empe&ntilde;&aacute;ndome y batallando un poco con la barriga, me lo enfund&eacute;. Mi mimetismo era total y aunque estoy acostumbrado a ser invisible para las mujeres por tener m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os, comprob&eacute; la invisibilidad del disfraz ante un espejo y aquello superaba todas mis sensaciones anteriores. Sencillamente yo era un camale&oacute;n perfectamente invisible.</p><p align="justify">Lo primero que hice fue abrir la ventana del patio de luces, caminar boca abajo por las paredes y entrar en el piso inferior. Para descender, las u&ntilde;as se clavaban con agilidad en el yeso buscando autom&aacute;ticamente el resquicio, el agujero o la peque&ntilde;a grieta, y la velocidad de bajada era asombrosamente alta. A&uacute;n as&iacute;, lo mejor de todo era la visi&oacute;n panor&aacute;mica que me proporcionaba el traje. Al principio, el cerebro se confund&iacute;a porque no lograba compaginar la informaci&oacute;n independiente que recib&iacute;a de cada uno de esos ojos saltones, pero una vez acostumbrado aquello era como estar en un cine imax.</p><p align="justify">As&iacute; que con mi visi&oacute;n perif&eacute;rica no hab&iacute;a cucaracha, hormiga ni moxca (cojonera o no) o mosquito que se me resistiera, y durante el breve camino al piso de abajo, cen&eacute; copiosamente sin poder resistirme al impulso cazador de mi larga lengua.</p><p align="justify">Cuando entr&eacute; en casa de los del primero, lo primero que vi, fue el primer plano de una pareja haciendo el misionero. La cara de la vecina era todo un poema porque espasm&oacute;dicamente se arqueaba, alzaba las piernas y abriendo mucho la boca y cerrando muy mucho los ojos quer&iacute;a gritar pero no lo hac&iacute;a. Y es que Segundo, el vecino del segundo, le segu&iacute;a la corriente a gritar callando. No hab&iacute;a colch&oacute;n de muelles sino de l&aacute;tex, por lo que una tumba sonaba igual. As&iacute; que cuando se escuch&oacute; el vuelo cansino de una moxca aterrizando en el culo de Segundo, en un visto y no visto, un chasquear de mi lengua signific&oacute; una moxca en mi est&oacute;mago y un latigazo en el susodicho culo con un gritar de aullido, severo pero satisfecho, de una manada de lobos. Como todo se contagia, la vecina no se pudo dominar y grit&oacute; a los cuatro vientos su placer descontrolado. </p><p align="justify">Camale&oacute;n mas asustado nunca se vio y como hacemos todos los cobardes, regres&eacute; de estampida al lugar de origen, con la mala fortuna que no entr&eacute; a mi casa sino que, desorientado por las prisas, lo hice a casa de Segundo, el vecino del segundo, y m&aacute;s concretamente a su dormitorio, y&nbsp;del que tuve tiempo de ver salir con el rabo y la ropa entre las piernas, desnudo como Ad&aacute;n, a Pr&iacute;mulo, el vecino del primero y a mi vecina del segundo con imaginaos qu&eacute; cara de circunstancias.</p><p align="justify">Noches posteriores investigando en la idiosincrasia del edificio at&eacute; y desat&eacute; nudos de felicidad e infidelidad, y di consejos dejados caer aqu&iacute;, ac&aacute;, all&aacute; &nbsp;y acull&aacute; con lo que consegu&iacute; una distribuci&oacute;n de la poblaci&oacute;n m&aacute;s acorde con la sinceridad de los sentimientos. Y as&iacute;, es un orgullo o&iacute;r el l&aacute;tigo de vez en cuando en el piso de Segundo o unas carreras locas en el piso de Pr&iacute;mulo.</p><p align="justify">Ahora estoy en las p&aacute;ginas amarillas anunci&aacute;ndome como consejero matrimonial ecol&oacute;gico, el&nbsp;&uacute;nico en desinsectar edificios enteros por depredaci&oacute;n natural, sin productos qu&iacute;micos, a la par que corrige las situaciones de estr&eacute;s sexual de comunidades vecinales nivel&aacute;ndolas y redistribuy&eacute;ndolas.</p><p align="justify">Cobro en negro y ojal&aacute; no me pille Hacienda, aunque si lo hiciera, cuento con lo invisible de mi traje de Camale&oacute;n.</p>]]></description><pubDate>Fri, 05 Jan 2007 03:04:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://eraseunavez.blogia.com/2006/123101.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2006/123101.php</guid><description><![CDATA[<p align="center">FELIZ A&Ntilde;O </p><p align="center">&nbsp;</p><p align="center">NUEVO</p>]]></description><pubDate>Sun, 31 Dec 2006 18:55:00 +0000</pubDate></item><item><title>El laberinto</title><link>https://eraseunavez.blogia.com/2006/121701-el-laberinto.php</link><guid isPermaLink="true">https://eraseunavez.blogia.com/2006/121701-el-laberinto.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Estos d&iacute;as, las calles se han puesto ya definitivamente la bufanda, el abrigo y los guantes. He colgado eso de vestir de buena ma&ntilde;ana un su&eacute;ter de manga corta con un jersey de manga larga y quitarme&nbsp;la manga larga&nbsp;a medio d&iacute;a para sentir el sol tibio en la piel. S&oacute;lo quedan cuatro meses para volver a hacerlo.</p><p align="justify">Disfruto ahora del invierno de nariz roja, lleno de luz amarilla y camisetas interiores de esas forradas de pelo y a&ntilde;oro los frotes en&eacute;rgicos por todo el cuerpo que me daba mi madre al meterme en la cama por las noches para que el pesado fr&iacute;o fuera ligero y amable con mis huesos de ni&ntilde;o.</p><p align="justify">Tengo flases de gorro tri&aacute;ngulo de lana con una bola en la punta, de orejas de hielo a punto de romperse, de r&iacute;o sin agua congelado a rodales y bordeado de groseras y salvajes malas hierbas pintadas delicadamente de blanco escarcha en mitad del cauce.</p><p align="justify">Me doy la vuelta mirando al cielo, y me aferro al poste de la porter&iacute;a y giro a la velocidad de la luz y me suelto y mareado el cielo es tierra y la tierra, cielo y me caigo al cielo, y para tomar constancia de la tierra pego mi cara contra &eacute;l y muerdo arena. El otro, el que me ha retado a ver qui&eacute;n aguanta m&aacute;s tiempo de pie despu&eacute;s de girar alrededor de los postes de la porter&iacute;a se ha soltado ya del&nbsp;suyo, y est&aacute; junto a m&iacute;, intentando agarrarme de las manos para frenarse en su ca&iacute;da desde la tierra al cielo y me mira ri&eacute;ndose... y vomita entre ahogos.</p><p align="justify">Como en la playa. Tan fr&iacute;amente calurosa de ba&ntilde;os sin ba&ntilde;ador en aguas desiertas casi &aacute;rticas.</p><p align="justify">Como en el d&iacute;a de la entrega de notas cuando le tengo que decir a Don Ferm&iacute;n que me da miedo cambiarme al instituto y ya delante de &eacute;l, se me agolpan las palabras formando un tap&oacute;n imposible de destapar.</p><p align="justify">Y vuelvo a las carreras, a jugar a la pelota despu&eacute;s de clase, a caminar veinte minutos hasta casa, a comer y a veinte minutear caminando hasta el instituto y notando que las calles ya se han puesto la bufanda y que de un momento a otro se pondr&aacute;n el abrigo y los guantes.</p><p align="justify">Y aqu&iacute; sigo, en mitad de mi laberinto, solo y acompa&ntilde;ado, siguiendo recto las vueltas que doy, encontr&aacute;ndome con paredes que me vuelven al principio y con otras que no me dejan seguir. </p><p align="justify">Imagen&nbsp;"Mutus Liber" de Dino Valls</p>]]></description><pubDate>Sun, 17 Dec 2006 01:13:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
