El joven más viejo.

Estoy acostumbrado desde que recuerdo a cambiar un minuto de sueño por uno de vigilia. Al principio, tenía ganas de hacer el tiempo eterno, impaciente y lleno de aventuras y cuando en el primer mes logré vivir media hora más de juegos, exploté de alegría. Entonces fue cuando me planteé vivir más que nadie.
Ahora, tras veinticuatro años ahorrando un minuto de sueño cada noche, me he convertido en el hombre joven más viejo del mundo y al mismo tiempo he cumplido un año menos. Enlazo anocheceres y amaneceres y disfruto siempre de ese minuto que le gano al día siguiente como el triunfo cotidiano.
Soy rico en tiempo, y en experiencias, en lecturas y en viajes, y me sacan en televisión de vez en cuando. Tengo un notario del libro de los Guiness viviendo en casa desde hace unos años esperando certificar el record, y la gente acude a mi tienda de 24 horas, más para verme la cara y fotografiarse conmigo que para comprar.
Y, la verdad, cuando me hablan de sueños cumplidos, de sueños de amor, hasta cuando me hablan de pesadillas, y me preguntan por los míos, siento una envidia tremenda por algo que todavía no he podido vivir.
Me doy cuenta que he entrado en coma profundo inverso porque se me ha olvidado cómo dormir.
Se me ha olvidado cómo soñar.
7 comentarios
mox -
Un beso.
Luces, jajaja. No, todavía aguanto ;-)).
Un bezzzo.
luces -
;)
besos, mox, mi mox.
lunaaaaa -
mox -
Es nuestra gran paradoja, aunque tú vas más allá. Aplicas la Ley de Murphy y dices que el minuto será el más preciado (el de la eyaculación por ejemplo).
Hay que ver cómo eres, coco.
Un abrazzzzo de mox-oso.
coco -
Abrazo de oso, mox.
mox -
En cuanto al texto, siempre me he preguntado lo que pasaría si le robara un minuto cada día a la vida.
Un beso.
luces -