MJ

Añadí un dedo de ginebra al Martini, unas gotas de zumo de limón y unté el borde del vaso con el mismo limón que había exprimido. Las aceitunas rellenas, una en cada extremo del mondadientes acabaron el aperitivo. Luego, lo mezclé con un poco de música, un poco de lectura y me hundí en el sillón durante hora y media, disfrutando de un momento de soledad.
Entre página y página me vi hablando con esa amiga que se tiene a los quince o dieciséis años de la que estás enamorado hasta las lágrimas, que te habla como si fueras su hermano porque sabe que tu mejor amigo es su novio y para ti ella es intocable... o tal vez por eso, a ver si provocando me dejo llevar, a ver hasta dónde soy capaz de aguantar. Me agarró una noche de los pelos y me obligó a decirle a otra que me gustaba, pero se lo dije mirando a sus ojos, sin apartarme de su cara.
La cosa acabó cuando acabó el verano, se reanudó durante el siguiente verano y acabó en el verano de los diecisiete cuando, teniendo vía libre, no me atreví a decirle que la quería.
La idolatré y la comparaba con las que iba conociendo y como nuestra imaginación es tan poderosa y consigue que las diferencias entre dos personas lleguen a convertirse en defectos, me fui alejando de todas las que conocí.
Un día, mucho después la vi por la calle. Esperaba el autobús. Iba con su hijo. Los mismos ojos grandes y grises que te devoraban cuando la mirabas, la misma sonrisa, el mismo pelo largo, muy rizado y alborotado, los mismos latidos locos en mi pecho, secretos, veloces, el mismo sonrojo, la misma estupidez en mis gestos y en mi hablar.
Trató de que introdujera una compañía de seguridad en el polígono en donde yo trabajaba.
No la he vuelto a ver.
No sé. Esta noche me ha dado por pensar en ella, pero no me ha latido con fuerza el corazón ... Será por el Martini...
6 comentarios
mox -
coco, cada uno es como es y el desgaste del amor (o del no-amor)lo lleva como buenamente puede. Los recuerdos que salen al darte una vuelta por el pasado no los buscas. Por eso se me vino a aparecer éste. Sin mas.
Si soy yo el que busco en otras vivencias más cercanas, suelo sonreir de placer. Lo malo es que muchas veces los mismos recuerdos los usas tanto que quedan viejos y hundidos.
Chuy, bienvenido, y tienes razón: lo bueno siempre permanece... aunque lo malo, que es lo que se reprocha, es lo primero que te viene a la cabeza cuando cara a cara discutes con alguien.
Chuy -
coco -
Milabrazos, mox. Cada día me encantan más tus post.
lokura -
Precioso me ha encantado. Abrazos mil
mox -
Muralla -
Es la época de más felicidad y de más dolor.
Bicos, queridiño.