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Erase Una Vez

Mochilas cargadas

Mochilas cargadas
Hay días en los que la mochila se te carga de miradas desafiantes, ecuaciones sin resolver, manuales inútiles por escasos, prisas, calores y poco sueño.

Hay días en que piensas que eres el urinario de todos los niños del mundo y que te reflejan que quieren ser los reyes del mambo y no saben cómo llamar la atención. Si hoy grité y no funcionó, mañana reiré a ver si consigo alguna conquista.

Hay días que te sientes el ombligo del mundo hasta que levantas la vista y ves que no, que estás rodeado de ombligos, a cual más orondo, profundo y peludo. Y cuando lo comprendes y quieres hablarlo, los ombligos que te rodean se dan media vuelta y se siguen automirando, que para eso son ombligos hechos y derechos... bueno siempre hay ombligos que son menos agujero y más oidos y a la postre son con los que me tomo el café.

Mañana toca sacar cosas raras de la mochila y desprenderme de ellas con risas.

7 comentarios

mox -

Los días inspirados en los que derrotas cualquier problema con escelentes resultados son triunfo, son risas, son "dejadme sólo y que me echen al Miura"...
Poquitos pero se viven grandes, grandes. Enhorabuena si estás en racha.
Un beso

Amélie Poulain -

Hay días que la mochila pesa más, que nos hunde con más fuerza y hace incomprensibles los ombligos. Y hay otros, en que se siente uno actor ingrávido del espacio capaz de flotar con la mochila más grande del mundo. Y sí, deben ser estos últimos días, cuestión de risas.

mox -

coco, un abrazo. Si despierta la lengua al ombligo lleno de pelusas, terminará por escupirlas y eso desembocará en una situación muy incómoda entre lengua y ombligo.
Así que primero, ombligo metrosexual y luego lengua que lo acaricie ;-)

mox -

Rosi, tú y yo sabemos que las ecuaciones difíciles que se llevan en la mochila, tarde o temprano hay que encararlas e intentar solucionarlas, porque sencillamente esta clase de mochilas es irrompible.
Aunque a veces desearías encontrar el modo de agujerearlas.
Y llevas razón. No sabemos distinguir lo importante y nos perdemos en vericuetos imposibles.
Un beso de ombligo de luna.

lola, llevas razón. Si siempre vas cargado con la mochila nunca caminas en línea recta.Hay que aparcarla hasta otro día y no ser caracol.
Un beso de caracol mochilero.

coco -

Ser ombligo es lo que tiene, cualquiera se cree con derecho a urgarte con el índice y quitarte las pelusas, que tanto adornan. Aunque de vez en cuando, sólo de vez en cuando, te despierta a la vida una lengua.

lola -

Excursionista de la vida no te conviertas en caracol. Que llevar la casa a cuestas nos impide caminar en linea recta.
Un besazo

Rosi -

Consejo.Hazle un agujero en el culo de la mochila y como el que no hace la cosa, dejas que se vayan cayendo mientras caminas.Pero no mires atrás, vaya a ser que algo de lo que cayó al suelo quiera volver dentro de nuevo.

Mira que a la luna se le ve el ombligo.Ojalá me hubiera dado cuenta antes, no siempre lo urgente es lo importante, tal vez son las brujas, tal vez es el destino, yo siempre me pierdo en el mismo camino...
¿Somos dos?